Cómo mejorar el encuadre y la luminosidad de una fotografía. (Curso de Gimp para bloggers)

5.12.14




Esta entrada inaugura la primera lección de Gimp. Aprenderemos como preparar fotografías para que se vean bien y al subirlas al blog cargen rápido. Usaremos Gimp, aunque los conceptos con los que trabajaremos pueden aplicarse desde cualquier programa de edición fotográfica como Photoshop o Photoscape. 


Los escáneres y las cámaras de fotos digitales generan imágenes “mapa de bits”. La imagen en si la constituye un mosaico de pequeños cuadrados de color llamados píxeles. Cada imagen tiene un número determinado de píxeles. El número de éstos definirá la calidad de la imagen, así una imagen que tenga pocos píxeles se verá mal, generándose el llamado efecto pixelado al hacerse visibles como cuadrados de color.

Es habitual que las fotografias tomadas por una cámara digital posean dimensiones en píxeles muy amplias, como por ejemplo 2048 px de ancho x 1536 px de alto. Nos permiten una buena resolución de impresión, pero son archivos muy pesados para subir en la red, lo que comporta que se carguen y visualicen muy lentamente

Por otra parte no siempre se toman fotos bien encuadradas o con una buena iluminación. En esta entrada abriremos la fotografía en Gimp y mejoraremos su aspecto, con las herramientas más utilizadas en los programas de edición: recortar y niveles. En una próxima lección aprenderemos a optimizarlas para colgarlas en el blog.

Abrir la fotografía

Gimp, como Photoshop, trabaja con imágenes “mapa de bits”. Abrid la fotografía desde el menú Archivo / Abrir. También es posible clicar y arrastrar el archivo a la ventana de imagen de Gimp, o en el caso que no hayas iniciado el Gimp sobre el icono de éste.

Veras que las dimensiones de la fotografía, es decir el número de píxeles por ancho y alto aparece en la barra de de título de la imagen abierta.



En Gimp podemos ampliar y reducir el tamaño de visualización, sin que por ello reduzcamos la cantidad de píxeles. La manera más práctica es girar la rueda del ratón manteniendo la tecla CTRL presionada. Si aumentáis mucho la imagen podréis observar los píxeles. Para navegar sobre la imagen clicad el botón central o usad las barras de desplazamiento. Para encajar la imagen a la ventana presionaremos a la vez estas teclas: MAY+CTRL+J.

Reencuadrar y recortar

Uno de los aspectos más importantes de la fotografía es el encuadre, la porción de “la realidad” que mostramos. En un blog el espacio que se dispone es limitado y deberíamos tenerlo presente. Si se desea colocar una foto de buen tamaño es mejor optar por un formato horizontal que ocupe sin problemas el ancho disponible y no obligue a hacer scroll vertical.

Reencuadrando podemos mejorar la composición de la imagen, hacerla más atractiva, y sobretodo mejorar la comunicación al destacar los elementos más importantes.

Para reencuadrar en Gimp clicad la herramienta de recorte en la caja de herramientas (el icono es un cutter).



En el panel Opciones de herramienta, activad las siguientes opciones:

Fijo. Si se elige del desplegable la opción Proporción de aspecto el recorte respetará la relación que  la fotografía mantiene entre sus lados. Así una relación 1:1 indica que los lados son iguales, es decir formato cuadrado. Las cámaras compactas por defecto realizan fotografías a 4:3, la relación de aspecto de una pantalla de TV antigua. 

Si deseáis otro formato solo debéis introducir la razón en la casilla inferior, donde pone "Actual." Escribid por ejemplo: 2:3 (formato de fotografía tradicional), 16:9 (pantalla panorámica), 1:1 (formato cuadrado), etc.  Los iconos que se encuentran al lado de esta casilla permiten conmutar estos valores para cambiar de formato horizontal a vertical o a la inversa
.
Resaltado. Escoged Regla de los tercios en el desplegable. Sobre el recuadro de recorte se dibuja unas líneas de ayuda a la composición. Un paisaje gana interés si el cielo ocupa un tercio o dos de la altura total. Los elementos que deban captar la atención, por ejemplo el rostro de un personaje los haremos coincidir con alguno de los 4 puntos de intersección de estas rectas.

Clicad sobre una esquina de la fotografía y sin soltar el botón arrastrad. Se dibuja un rectángulo que nos permite reencuadrar la imagen. Si nos situamos sobre las esquinas o los márgenes podemos ajustar el tamaño haciendo clic y arrastrando. Si nos situamos en el centro podemos mover el recuadro. Para recortar haced clic sobre el rectángulo o pulsad la tecla Enter.

Observad en la barra de título que la operación elimina los píxeles recortados de la imagen.

Mejorar la luminosidad y el contraste

Es frecuente que obtengamos fotografías con zonas demasiado oscuras o claras, o bien faltas de contraste. Os aconsejo que trabajéis la toma con luz natural, controlando su dirección para evitar zonas a contraluz. Pero si esto no es posible siempre podremos mejorarla con un programa de edición como Gimp.

Podemos modificar el brillo y contraste de la imagen como si de la pantalla del televisor se tratara. Esta opción se encuentra en el menú Colores, pero es un procedimiento que no permite tener un buen control de lo que le hacemos a la imagen. Yo os aconsejo utilizar la herramienta Niveles.

Para preservar la imagen original haced primero un duplicado de la capa, para ello clicad al icono con forma de dos fotos en la barra inferior del diálogo de capa. (Si no habéis trabajado nunca con capas este enlace os ayudará a entender el concepto). 


Con esta capa seleccionada id a Menú colores / Niveles… En la ventana emergente que saldrá aseguraos que en Canal ponga Valor, y la opción vista previa esté activada.


Analizad la gráfica que se muestra en Niveles de entrada: el histograma. En ella se muestra el rango tonal de la imagen. El eje horizontal representa una escala de grises del negro a blanco (valores de 0 a 255) y sobre el eje vertical la cantidad de píxeles que corresponden a cada valor. 

Una imagen supuestamente ideal debe presentar píxeles de todos los tonos. Si no aparecen píxeles en los extremos del histograma es posible que presente un aspecto difuso, y carezca de contraste. 

Podemos modificar los niveles de entrada mediante los tres triángulos correspondientes al tono negro, medio y blanco que se encuentran bajo la gráfica. Así podemos desplazar el triángulo negro hasta el píxel más oscuro que presente la imagen, y el triángulo blanco hacia el píxel más claro. Si desplazamos más allá de los valores más extremos estaremos perdiendo información, es decir convertiremos los píxeles oscuros al negro intenso, y los claros al blanco, perdiendo detalles de la imagen que tal vez sean importantes.

El triángulo gris representa el tono medio, y también podemos llevarlo hacia otro tono de gris, permitiendo desplazar los valores de la imagen hacia tonos claros o hacia tonos más oscuros. Es recomendable no sobrepasar el intervalo de 0,75 a 1,5.

El diálogo niveles también permite realizar el ajuste automáticamente clicando el botón Auto, aunque no siempre produce el efecto deseado. Para volver a los valores iniciales clica el botón Reiniciar. Para activar los ajustes clica en Aceptar.

Si habéis hecho un duplicado de capa podréis comprobar el efecto obtenido conmutando la visibilidad de la capa superior, ya que el efecto niveles solo se aplica a la capa activa.

Y hasta aquí el tutorial de hoy, guardad la imagen en menú Archivo / Guardar como… en el formato nativo de Gimp .XCF, que nos permitirá continuar con el proceso la próxima sesión.

En el siguiente tutorial aprenderemos cómo tomar medidas de nuestro blog para ajustar las fotografías que insertemos. Con Gimp escalaremos la imagen y la exportaremos para minimizar el tiempo de carga y asegurarnos que se vea bien.

Espero que os haya servido de ayuda, hasta la próxima semana.

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2 comentarios

  1. Yo uso gimp pero de fotografía ni idea... Gracias por la lección que me va a ser muy útil. Besicos

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